CELULOSA, PAPEL Y BIOETANOL
Por siglos los bosques naturales habían sido los generadores de la materia prima para la industria del papel, hasta cuando llegaron
fuertes grupos ambientalistas que iniciaron campañas contra la explotación indiscriminada e irracional de los recursos maderables sin ningún estudio de impacto ambiental. Por ello, entre otras causas, nace la necesidad de reforestar con objetivos claros y determinados desde un comienzo.
La reforestación es un fenómeno reciente y la mayor parte de las plantaciones, normalmente establecidas para la producción de celulosa, madera aserrada, o elementos terminados, nace a partir de 1950. Estas reforestaciones se han hecho principalmente en grandes extensiones con pinos y eucaliptos.
En cuanto a bambú se refiere, las reforestaciones con estas plantas han tomado gran importancia debido a sus propiedades ambientales y a la fuente de materia prima de celulosa de fibra larga.
La mayor parte de la reforestación mundial se hace con el propósito de producir matera prima para la industria de la pulpa y papel, y debido a las especificaciones concretas existentes en la producción de pulpa y el alto grado de competencia que existe en la industria, la calidad de la materia prima que se emplee debe ser muy uniforme. Cuando se usa la materia prima de bosques naturales, debido a la cantidad de especies que entran a ser parte de la celulosa, además del alto costo, la pulpa que se obtiene no es la ideal para el proceso industrial y por ende presenta problemas en el mercado internacional. Por ello, para evitar problemas de deshomogeneidad de la materia prima, se utilizan plantaciones homogéneas de Gmelinas y eucaliptos para la generación de fibra corta y de pino para la generación de fibra larga. Últimamente el bambú se presenta como fuente principal y de amplia proyección mundial para la producción de celulosa de fibra larga.
Las plantas productoras de fibra larga son las gimnospermas, entre ellas los pinos y los cipreses, los cuales se toman más de 30 años para ser aprovechados como generadores de este tipo de fibra útil para la producción de papel y cartoncillo de alta resistencia. Existen especies de bambúes que en solo tres años pueden ser cortados para la generación homogénea de fibra larga, celulosa, papel y ahora como subproducto, el bioetanol.
© HORMILSON CRUZ RIOS